España es Jauja: Más de medio país recibe dinero del Estado

España - Bandera

Los vividores de lo ajeno son ya más abundantes que los verdaderos productores de riqueza, cada vez más desanimados y explotados.

He recibido, el video de un amigo en el que se aprecia, la entrada de agua que se está produciendo en un hospital público, provocado por la abundante lluvia. Al parecer, es una sala aneja donde están los productos de mayor necesidad para atender a los pacientes de consultas cercanas. A pesar de la mucha entrada de agua, se aprecia algún sanitario sacando producto, pero, al ritmo habitual, nada de alarmismo.

Tampoco se aprecia a nadie que se pueda intuir que pertenece al servicio de mantenimiento, se intuye que alguien lo habrá requerido y le habrán contestado el clasico “ahora vamos”. Estaba yo, en ese preciso instante, leyendo la noticia de algún periódico digital, sobre la falta de previsión de nuestro ministro, Señor Ábalos con los daños producidos por “filomena”.

Llevamos muchos años, en que la prioridad de las empresas públicas es la del bienestar de sus trabajadores, muy por encima del fin por la que fue creada. Los sindicatos, fuertemente subvencionado por nuestro dinero y con una representación social desmedida y muy por encima de la que por cuota les correspondería por el número de sus afiliados, aunque cada vez menos, son los verdaderos dueños y cada vez más, también en las privadas.

Los dirigentes políticos, lejos de intenta solucionar esta deriva que nos equiparara con la Cuba de Castro, lejos de dar soluciones, alimentan aún más estas fórmulas. Solo les interesa seguir en el sillón, que no se lo muevan. Saben bien, que en democracia, a la hora del voto, vale más la cantidad que la calidad. De ahí, la política cada vez más abundante de “pan y circo”. Los vividores de lo ajeno, son ya casi más abundantes que los verdaderos productores de riqueza, cada vez más desanimados y más explotados.

Los que pueden disfrutar de atención medica privada, además de la pública, porque la pagan o la pagan; pueden distinguir y gracias a la actual “plandemia” entre el funcionamiento de lo privado en la que sus trabajadores se sienten y además, son responsables de su trabajo, y la publica en la que cualquier tipo de responsabilidad, está del todo desaparecida. Así y todo, cuesta entender como profesionales que en teoría se deben a su “vocación” pueden admitir que les impongan, la asistencia a sus pacientes, a través de la línea telefónica. Ellos, precisamente los más cultivados a la hora de saber defenderse contra cualquier enfermedad o contagio, y que, además, cobran y están obligado a ello. Imaginense un militar que llegada la guerra dijera que no iba porque podría morir, imagínenlo porque ya también puede pasar. Los maestros de lo público y con la llegada del “virus”, empezaron dudando, al parecer finalmente, la vocación se impuso a la inercia colectivista. Otros colectivos determinantes para la sociedad, ya están perdidos, ejercen de “agradaores” del dinero o de gente poderosa y muchos de ellos, los domingos van a misa.

En Cuba llevan, ni se sabe, con “lo público” en “estado actual”. La miseria y el abandono de sus ciudades, son el mejor reflejo de su situación actual. Eso sí, me aseguran amigos que la han visitado, que hambre no pasa nadie e incluso alguno dice que son muy felices. La carencia de responsabilidad está triunfando en nuestra sociedad. En general, hemos perdido la capacidad para resolver nuestros propios problemas. Llegado el caso, nos acordamos antes de la administración más cercana que de algún amigo o familiar. Tienen asumido que no lo van a despedir, que van a cobrar lo mismo, lo hagan bien o mal, asistan o no al puesto de trabajo y en el extraño caso de que sucediera, la paguita, no faltara. Antes se le denominaba “comunismo” ahora “comunismo siglo XXI, aunque los mejor informados, lo define “Hacia la Agenda 2030”.

El Diestro

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