España y Grecia se sitúan a la cabeza en la lista del paro de los países de la OCDE

Desempleo juvenil 2

La cifra de desempleados era de 44,69 millones, lo que supone un descenso mensual de 291.000 parados, aunque el dato continuaba muy por encima de los 35,9 millones de desempleados registrados en 2019.

La crisis del coronavirus continúa causando estragos en la creación de empleo. La tasa de paro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se mantuvo sin cambios el pasado mes de enero en el 6,8%, todavía 1,6 puntos porcentuales por encima del nivel de desempleo registrado en los países avanzados en febrero de 2020, antes del impacto de la pandemia de Covid-19 y de las restricciones implementadas para contener los contagios, según ha informado la organización.

En el arranque del año, los países de la OCDE con mayores tasas de desempleo eran Grecia (16,2% con datos hasta diciembre) y España, con un 16% de paro, por delante de Colombia, con una tasa del 14,3%. Por contra, los países con menores niveles de desempleo en enero fueron Japón, con un 2,9%, por delante de Chequia, con un 3,2%, y de Países Bajos, con un 3,6%. En el mes de enero la cifra de desempleados en los países de la OCDE era de 44,69 millones, lo que supone un descenso mensual de 291.000 parados, aunque el dato continuaba muy por encima de los 35,9 millones de desempleados registrados en 2019.

Por otro lado, el desempleo entre los menores de 25 años en la OCDE se redujo dos décimas en enero, hasta el 14%, con España (39,9%) , Grecia (34%) e Italia (29,7%) a la cabeza del paro juvenil, mientras que Japón (5,8%) y Alemania (6,2%) disfrutaron de las tasas más bajas de desempleo entre los jóvenes.

Sobre las previsiones de España para este año

La OCDE ha incrementado en siete décimas su previsión del crecimiento del producto interior bruto (PIB) de España para 2021, hasta situarlo en el 5,7% – aún muy por debajo del 9,8% que figura en la previsión del Gobierno-, según se desprende de la actualización de marzo de su informe ‘Perspectiva Económica’, publicado este martes. El organismo presidido por Ángel Gurría también ha mejorado en ocho décimas su expectativa de crecimiento de la economía española para 2022, de forma que ahora esperan que crezca un 4,8%, frente al 4% que preveían hace solo un trimestre.

La OCDE ha incorporado de esta forma a su cuadro de previsiones el efecto de la resistencia demostrada por la economía española en la segunda y la tercera ola del virus, en que las medidas de contención y restricción a la actividad se han modulado más que en el primer embate de la Covid-19 y eso se ha traducido en un mejor rendimiento de la economía doméstica, que incluso eludió la recaída en el cuarto trimestre del año en contra del pronóstico general y de lo que ocurrió en el resto de grandes economía del euro. La OCDE se une así a la mejora generalizada de las expectativas sobre España que se ha apreciado en las últimas semanas y que se ha filtrado a las previsiones del consenso de los analistas y de la Comisión Europea.

Esa mejora de las previsiones no alcanza, sin embargo, para avalar el optimismo del Gobierno, que a día de hoy continúa manteniendo su previsión oficial de crecimiento para 2021 en el 9,8% – pese a que la vicepresidenta económica Nadia Calviño hace ya semanas que solo habla del 7,2% de la llamada previsión inercial – y su expectativa de recuperar el PIB anterior a la crisis a lo largo de 2022. La OCDE es bastante más pesimista respecto a la duración de los daños de la pandemia sobre la economía española. Un demoledor cuadro publicado en su último informe de perspectivas sitúa a España, junto a otros países como India, Indonesia o Argentina, dentro del grupo de economías que sufrirán daños más prolongados en su Producto Interior Bruto por el efecto de la pandemia.

Qué ocurrirá en el resto del mundo

La proyección de los analistas de la OCDE es que al cierre del año 2022 la economía española aún estará cinco puntos porcentuales por debajo del PIB potencial que el organismo le atribuía en noviembre de 2019, en tanto que el daño para Francia estará en torno a los dos puntos porcentuales y en Italia y Alemania ya prácticamente se habrá absorbido por completo. De entre las grandes economías europeas, la OCDE solo prevé un deterioro similar en el caso de Gran Bretaña, que al impacto de la Covid le debe añadir el pernicioso efecto a corto plazo del Brexit.

Es probable que buena parte de ese lastre venga del desplome experimentado por la economía de España en 2020, en que su PIB cayó un 11%, más que en ninguna otra economía avanzada. Esta caída, de hecho, es la mayor de entre todas las economías del G20. Por detrás se situaron Argentina, con una caída del 10,5%, y Reino Unido, con el 9,9%. La parte positiva es que la mejora en las perspectivas de España es la más elevada en comparación con los países de su entorno. Para el conjunto de la zona euro, la OCDE ha situado en el 3,9% el crecimiento para 2021, tres décimas más que su previsión anterior, mientras que la estimación para 2022 se ha situado en el 3,8%, cinco décimas más.

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