El sueño de la razón produce (estos) monstruos

Goya - El sueño de la razón produce monstruos

No tengo muy claro qué interpretación de las variadas que manejan los expertos sobre El sueño de la razón produce monstruos, de Francisco de Goya, se ajusta más a José Félix Tezanos Tortajada, presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y antiguo secretario del Área de Programas y Estudios en la Ejecutiva Federal del PSOE. Me inclino por aquella que nos advierte de que cuando la razón se aleja de la lógica y se deja llevar por la fantasía, las pasiones o los instintos generan monstruos o lo que es igual: ideas irracionales, aberrantes y peligrosas.

El ex miembro de la Ejecutiva del PSOE y actual máximo responsable del CIS, ha sacado un nuevo monstruo a pasear por si fueran pocos y poco virulentos los que estos días de angustia y terror –y 600 muertos más cada 24 horas– andan sueltos. La pregunta número 6 del estudio 3279 que acaba de publicar este organismo –un sondeo todo él para ver con la mascarilla puesta y con el respirador conectado– pasará a la historia por todo aquello que con trazo tétrico pero contundente nos dibujó el genial artista aragonés. La pregunta es irracional, aberrante y peligrosa y nos devuelve a las cavernas, al oscurantismo y a la estupidez colectiva. No es la primera vez, ni será la última, que el CIS de Tezanos cruza rayas inimaginables, incluso en éste estudio hay algunas preguntas que superan el sectarismo, llamemos normal, del que desgraciadamente siempre ha pecado este organismo en defensa del Gobierno de turno, sea del color que sea.

Pero preguntar si los españoles estamos a favor de la censura en las informaciones sobre esta pandemia 3.0 y de que sólo se publiquen las que estén avaladas por “fuentes oficiales” –relacionando indirectamente dichas “fuentes” con la verdad absoluta– supera con creces la sinrazón que quiso denunciar Goya y se convierte en un acto grosero, terrorífico y profundamente totalitario que retrotrae a la sociedad española a la minoría de edad. El socialista Eduardo Madina, hombre de profundos valores éticos y defensor a ultranza de la libertad de expresión en cualquier circunstancia, contestó a Tezanos  con otra pregunta a través de su cuenta de Twitter: ¿Cree usted que el derecho a la información y la garantía de unos medios de comunicación libres son principios democráticos fundamentales que deben seguir siendo protegidos por nuestra Constitución?

Nunca la muerte nos ha tenido tan rodeados a los españoles como nos tiene ahora. Al menos desde que concluyó la Guerra Civil y los peores años de la postguerra. Y por ello, jugar con el miedo, con el miedo al miedo, resulta vergonzante y denota a priori un servilismo y una obediencia debida excesiva. Hasta algunos destacados dirigentes socialistas ven la maniobra de Tezanos como “un auténtico disparate” que acabara volviéndose contra ellos. Si como escribió Elías Canetti “no hay nada más divertido que dar miedo”, todo esto nos deja entrever a un presidente del CIS “estrambótico” y que “pasa de todo”, como dicen quienes mejor lo conocen, y que se lo está pasando muy bien lanzando globos sonda, de esos que ponen la piel de gallina, a través de sus sondeos. Pero en estos tiempos de miedos en el que la ciudadanía en general lo está pasando tan mal no es necesario añadir leña al fuego.

Cuando en una encuesta son más interesantes las preguntas que las respuestas; cuando se pregunta lo que el Gobierno quiere que se pregunte y no lo que quieren saber los ciudadanos; cuando se interroga sobre bulos y posibles pactos de la Moncloa y no sobre hospitales ni sobre si se tardó demasiado en tomar determinadas decisiones, lo que nos queda no es una encuesta cocinada, algo habitual en el sector, sino un potaje a la carta que pretende que los españoles nos hagamos una liposucción mental pero no con fines estéticos. En contra de la razón, Tezanos parece haberse olvidado de los muertos –repito para que no se olvide: 600 cada 24 horas– en este sondeo y ha puesto toda su sabiduría, que indudablemente la tiene, al servicio del futuro político de los vivos.

La pregunta, las preguntas, además, son en muchos casos un error mayúsculo, que deja en mal lugar a los que pretende echar una mano porque pone de manifiesto el tembleque y canguelo del Ejecutivo ante las críticas que recibe día tras día por su gestión de la crisis sanitaria. Felipe González declaraba recientemente que si se han cometido errores hay que reconocerlos: “El error en política es perdonable, lo que no es perdonable es la estupidez”.

Quienes conocen al sociólogo están convencidos de que la mano de Pedro Sánchez no está detrás de la encuesta y que todo ha sido cosecha propia.  El presidente, dicen, es de los que dejan que ruede la bola y no le importa en absoluto que después haya lío, como ha sido el caso. Además, tiene una gran confianza en el jefe del CIS porque no olvida que sus aportaciones, junto con las de Manu Escudero, fueron imprescindibles para batir a Susana Díaz en la lucha por la Secretaría General del PSOE.

Tezanos, guerrista hasta la médula, tiene recorrido propio y sabe que cuenta con el beneplácito de Moncloa para hacer su trabajo como estime conveniente. Cree firmemente que en España hay un riesgo real de involución, que la extrema derecha se va a comer al PP y que puede acabar ganando unas elecciones. Y que las críticas a la gestión del Gobierno en esta pandemia, la defensa a ultranza de la unidad de España, querer poner freno al avance del feminismo, acabar con la manga ancha con los inmigrantes y la fabricación de bulos a mansalva hará aumentar considerablemente el apoyo ciudadano a la formación de Santiago Abascal. Y él y el CIS van a poner todo de su parte para tratar de evitarlo.

Este miércoles, Tezanos publicaba un artículo en la revista Sistema en el que arremetía contra los bulos informativos y abogaba por la necesidad de unos pactos entre la mayoría de las fuerzas políticas. Ambas fijaciones coinciden tanto con algunas preguntas del reciente sondeo del CIS como con la hoja de ruta que ha puesto en marcha el Ejecutivo  para intentar cortar de raíz cualquier crítica hacía su gestión en esta crisis sanitaria y tratar de llegar a acuerdos lo más amplios posibles –saben que tiene que estar el PP porque si no, no hay pactos– que le den a Pedro Sánchez el oxígeno necesario para seguir adelante en esta legislatura, la más complicada sin duda de la reciente Historia de España.

Bajo el título Urraquismos políticos desfasados y consensos económico-sociales necesarios, escribía Tezanos que en situaciones especialmente graves como guerras o grandes catástrofes “los comportamientos cerradamente negativos, a la vez que la propagación de bulos insultantes, derrotistas y desestabilizadores no solamente no se esperan por parte de nadie, sino que rayan directamente el nivel de lo asocial e incluso de lo punible. Por razones obvias”. Y añadía que son muchos “los que están pidiendo ahora algo parecido a lo que en su día fueron los Pactos de la Moncloa; no solo por lo que significaron en sí mismos, sino también en la medida que ulteriormente dieron lugar a un ciclo virtuoso de consenso”.

En contra de los bulos informativos estamos casi todos los ciudadanos, especialmente los periodistas, excepto quienes los inventan y los difunden. Pero se hace frente a las mentiras con la Justicia, con mayúscula, no con la censura previa como se hacía en tiempos de Franco ni con las “fuentes oficiales”. Pedir tamaña barbaridad es, además, menospreciar al Gobierno y dudar de su capacidad de hacer cumplir las leyes.  Y a favor de un acuerdo político lo más amplio posible también está de acuerdo la mayoría de los españoles, pero deben ser unos pactos por consenso y no por rendición, que es lo que al parecer pretenden Pedro Sánchez y su Gobierno. Y para Tezanos, el que no esté de acuerdo con la adhesión inquebrantable es como Doña Urraca.

En el primer párrafo del artículo antes citado, el presidente del CIS escribe: “Las personas de mi generación conocimos a un personaje paradigmático en la revista TBO, de nombre Doña Urraca que concentraba  todos los rasgos de una personalidad negativa, hipercrítica, carroñera, desagradable con todo y con todos, y nada dispuesta a tener un comportamiento humano y social positivo. Se trataba de una mujer enlutada, con moño, nariz corva, paraguas en ristre, y siempre con muy mala leche”. En algo de esto se equivoca Tezanos ya que conocería sin duda a Doña Urraca, personaje creado por Jorge, seudónimo de Miguel Bernet, y que se publicó entre 1948 y 1960, pero no en TBO sino en Pulgarcito, la competencia, la publicación para niños más famosa de Editorial Bruguera en aquellos años. ¿Según su baremo esto podría ser considerado un bulo pernicioso?

Bromas aparte, da igual TBO que Pulgarcito, la paradoja es la misma: política de niños en época de monstruos.

Pd.

Curioso. En el perfil del presidente que hay en la página web del Centro de Investigaciones Sociológicas se puede leer todo el amplio y brillante historial, porque amplio y brillante es, de José Félix Tezanos, –su labor académica, editorial, política, periodística; sus libros, las monografías en las que ha escrito y las que ha dirigido, los seminarios en los que ha participado…–, todo excepto que ha sido secretario del Área de Estudios y Programas de la Ejecutiva Federal del PSOE, puesto que tuvo que abandonar a la fuerza –él creía que eran compatibles éticamente ambos cargos– cuando accedió al CIS, la ilusión de toda su vida, según aquellos que mejor conocen al sociólogo.

Pedro Sánchez Gran Hermano

República

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