El Banco de España ve un agujero fiscal de €30.000M con la UE

Banco de España luz roja

Propone impuestos ‘verdes’ y revisar beneficios fiscales, y cita una brecha recaudatoria con la UE tres veces menor a la que dice el Gobierno.

El Banco de España apremia a acometer una revisión integral del sistema tributario para conseguir que la recaudación fiscal sea suficiente para financiar el nivel de gasto que se pretende acometer, por lo que se alinea con el Gobierno en la necesidad de una reforma fiscal, si bien habla de una magnitud bastante inferior a la del Gobierno y se focaliza en la fiscalidad medioambiental y los beneficios fiscales.

En su ‘Informe Anual 2020’, el organismo supervisor subraya la necesidad, de cara a una eventual reforma del sistema impositivo, de analizar las razones de la menor recaudación impositiva en España en relación con otros países del entorno y sitúa en cifras cuál podría ser ese ‘gap’ de recaudación y, por ende, el esfuerzo a modo de subida recaudatoria que tendría que hacer España para alcanzarlo.

En concreto, señala que, de acuerdo con los datos de Eurostat, en 2019 la recaudación impositiva en España alcanzó el 34,8% del PIB, 2 puntos porcentuales menos que en el promedio simple de los países de la UE, lo que supone que la brecha recaudatoria se situaría en menos de 30.000 millones de euros.

Menor recaudación en IVA y Sociedades

Esta cifra supone tres veces menos que los alrededor de 90.000 millones de euros de ‘gap’ recaudatorio con la media europea que ha señalado en los últimos días la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien sitúa la diferencia en 7,7 puntos de PIB, si bien aclaró que no hay ninguna cifra comprometida con Bruselas al respecto.

La mayor parte de esta menor recaudación (1,8 puntos) se debió a la inferior presión fiscal ejercida por la imposición indirecta en España, señala el informe del Banco de España. En particular, dentro de este conjunto de figuras impositivas destacó la menor recaudación por IVA, que se situó 1 puntos por debajo de la media aritmética de los países de la UE.

En cuanto a la imposición directa, la recaudación por el impuesto sobre sociedades también resultó más reducida en España que en la UEM (0,9 puntos porcentuales), mientras que la recaudación a través del impuesto sobre la renta de las personas físicas y de las cotizaciones sociales fue mayor en España que en el promedio del área del euro, según los datos de Eurostat que cita el Banco de España.

Adicionalmente, ve “crucial” analizar la importancia del fraude fiscal en estas diferencias, y estudiar sus causas y las medidas para paliar sus efectos negativos sobre la recaudación y la necesaria equidad impositiva.

Fiscalidad ‘verde’ y beneficios fiscales

En todo caso, el Banco de España coincide en que los ajustes que el sistema tributario español requiere para incrementar su capacidad recaudatoria, mediante modificaciones de impuestos en vigor o con la introducción de nuevas figuras impositivas, deben abordarse en el marco de un proceso integral de reforma del sistema, en línea con el comité de expertos creado por el Ministerio de Hacienda para la revisión.

El organismo supervisor insta a revisar con detalle los múltiples beneficios fiscales que contempla el sistema tributario y recuerda que la AIReF ha señalado que en este ámbito existe un “amplio margen de mejora”, ya que suponen una merma “muy significativa” de ingresos públicos. En el promedio del período 2016-2019 representaron un gasto fiscal anual cercano al 5% del PIB.

Además, la institución apunta, tal y como concluyó el estudio del AIReF, que en algunos casos estos beneficios fiscales ni siquiera están cumpliendo adecuadamente con los objetivos para los que fueron diseñados. A este respecto, recuerda que la AIReF recomienda, entre otras medidas, la revisión de los tipos reducidos del IVA, la reformulación de la reducción por arrendamiento de vivienda en el IRPF y la reconsideración de los tipos reducidos en los impuestos especiales sobre el diésel.

Igualmente, en materia de medioambiente subraya la importancia de una correcta calibración de los distintos tipos de impuestos y subvenciones como la manera “más eficiente” para modular la dirección y el ritmo del cambio estructural referido a la transición ecológica.

En este sentido, señala que la fiscalidad ‘verde’ debe desempeñar un papel “preeminente” en los próximos años, tanto para disuadir actividades menos sostenibles medioambientalmente como para incentivar las iniciativas verdes y compensar con sus ingresos los costes que la transición ecológica puede suponer en el corto plazo para algunos colectivos vulnerables.

A este respecto, recuerda que la capacidad recaudatoria de la fiscalidad medioambiental en España es menor que la que se observa en otras economías del entorno, y añade que dentro de la política fiscal, la inversión pública también “tiene la capacidad para actuar como un potente catalizador en el desarrollo de nuevas tecnologías más limpias y eficientes”.

Pide coordinación internacional sobre tasas ‘Tobin’ y ‘Google’

En paralelo a estos cambios de cara a una eventual reforma tributaria, el Banco de España hace hincapié de nuevo en la necesidad de que la imposición en España persiga un “alto grado de coordinación internacional”.

Ante la reciente introducción de nuevos impuestos sobre las transacciones financieras y sobre los servicios digitales en España, conocidos como tasas ‘Tobin’ y ‘Google’, remarca que sería “deseable” que el diseño y la calibración de estas figuras se establecieran de forma coordinada internacionalmente en aras de maximizar su efecto recaudatorio y evitar distorsiones competitivas o la deslocalización de las bases impositivas”.

Este esfuerzo de coordinación internacional es siempre deseable en el ámbito de los impuestos sobre el capital y los beneficios empresariales, en los que, en ausencia de dicha coordinación, se pueden producir problemas significativos de traslación de las bases”, apunta. También prevé la necesidad de coordinación internacional en materia de imposición medioambiental.

Montero abre la puerta a retrasar la reforma más allá de 2023

El pasado lunes la portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, desgranó los componentes de su departamento recogidos en el Plan de Recuperación y los planteamientos del Gobierno de cara a la futura reforma del sistema tributario español.

Montero abrió la puerta a aplazar incluso más allá de 2023 la reforma fiscal “en profundidad”, actualmente en estudio por el grupo de expertos que tendrá que presentar sus recomendaciones finales el 28 de febrero de 2022, en el caso de que no se produzca la recuperación de los niveles de PIB previos a la crisis a finales del próximo año.

No obstante, algunos de los cambios tributarios podrían ver la luz con anterioridad, con la intención de cerrar los 7,7 puntos de PIB de brecha recaudatoria de España respecto a la media de la UE que cifra Montero, aunque cree que esto no se logrará ni en el horizonte del Plan de Recuperación (2021-2026).

Entre los cambios que se estudiarán se encuentran 15 beneficios fiscales, incluyendo los tipos reducidos y superreducidos del IVA y la equiparación de la fiscalidad del diésel a la de la gasolina; un tipo mínimo del 15% en Sociedades; la armonización de Patrimonio; fiscalidad ‘verde’, con un nuevo impuesto al plástico, residuos, a los gases fluorados y el tráfico aéreo, así como un alza de las cotizaciones máximas.

ED